Diferencias de género en Inteligencia Emocional en una muestra de adultos mayores

Mar 17, 2021 | Posters

  • Dra. Iraida Delhom Peris. Universidad Internacional de Valencia. C/ Pintor Sorolla Universidad Internacional de Valencia (Spain). Pintor Sorolla, 21, Valencia, 46002, España.
  • Dr. Juan C. Meléndez. Department of Developmental Psychology, Faculty of Psychology, University of Valencia (Spain), Av. Blasco Ibañez 21, Valencia, 46010, España.
  • Dra. Encarnación Satorres. Department of Developmental Psychology, Faculty of Psychology, University of Valencia (Spain), Av. Blasco Ibañez 21, Valencia, 46010, España.

Introducción/Descripción breve:

La Inteligencia Emocional (IE) es entendida como la habilidad para percibir, valorar y expresar con precisión las emociones, acceder y/o generar sentimientos que faciliten el pensamiento, comprender estas emociones y regularlas para fomentar el crecimiento emocional-intelectual (Mayer y Salovey, 1997). En la actualidad, existe gran interés en conocer las variables asociadas a este constructo, especialmente por la contrastada vinculación entre la IE e importantes resultados de salud mental (Gómez-Romero et al., 2018; Ruvalcaba-Romero et al., 2017). Las variables sociodemográficas se han considerado elementos clave a la hora de analizar las características de la IE, siendo el género una de las variables sociodemográficas más asociadas a estas características (Navarro-Bravo et al., 2019).

Resultados Principales:

Las habilidades de IE muestran diferencias entre hombres y mujeres a favor de estas últimas.

Antecedentes/Relevancia:

En el estudio del envejecimiento la IE se torna, cada vez más, en un constructo relevante por su capacidad para predecir la adaptación al cambio (Lloyd et al., 2012). Además de la edad, existen otras variables sociodemográficas que se han estudiado en relación a la IE y que parecen ser determinantes en la misma.  En este sentido, el género parece ser una variable significativa a la hora de estudiar los resultados en la evaluación de la IE (Navarro-Bravo et al., 2019). Las diferencias encontradas muestran una mayor atención percibida por las mujeres en comparación con los hombres o, en otros casos, las mujeres se perciben a sí mismas más hábiles a la hora de no solo atender sus emociones, sino comprenderlas. Fernández-Berrocal et al. (2001) encontraron puntuaciones más altas en las tres dimensiones del TMMS-24 (atención, claridad y reparación) a favor de las mujeres. Además, la relevancia del género radica también en su influencia con respecto a resultados importantes de salud mental, tanto es así que, el género ha sido considerado como un mediador entre la IE y la sintomatología depresiva, entre otros (Salguero et al., 2015).

Pregunta de investigación/Hipótesis:

Teniendo en cuenta la relevancia de la IE en relación a estos fenómenos psicológicos, se considera necesario profundizar en las características de las personas que pueden vincularse a la IE en adultos mayores, tales como el género.

Participantes/Muestra:

La muestra estuvo compuesta por 851 adultos mayores sanos, de los cuales 299 eran hombres y 554 mujeres.

Resultados:

Se obtuvieron diferencias significativas en la dimensión atención emocional (F1, 851 = 0,937; p < 0,001) con medias superiores en las mujeres (3,40 vs. 3,07) y en la dimensión de reparación emocional (F1, 851 = 0,075, p = 0,010), también con medias superiores en mujeres (3,64 vs. 3,49). En la dimensión claridad no se obtuvieron diferencias significativas.

Conclusión:

Se observan diferencias de género en dos de las tres dimensiones de IE en adultos mayores, mostrando una mayor atención emocional las mujeres que los hombres, así como niveles más altos en la reparación de los estados emocionales. Se considera este un hallazgo relevante, teniendo en cuenta el impacto de la IE en la adaptación durante el envejecimiento. En este sentido, es de reseñar la aparente ventaja de las mujeres en lo que a gestión emocional se refiere, mostrándose más diestras que los hombres en la reparación de los estados emocionales.

 Referencias:

  • Fernandez-Berrocal, P., Ramos, N. y Extremera, N. (2001). Inteligencia emocional, supresión crónica de pensamientos y ajuste psicológico. Boletín de Psicología, 70, 79-95.
  • Gómez-Romero, M. J., Limonero, J. T., Trallero, J. T., Montes-Hidalgo, J. y Tomás-Sábado, J. (2018). Relación entre inteligencia emocional, afecto negativo y riesgo suicida en jóvenes universitarios. Ansiedad y Estrés, 24, 18-23.
  • Lloyd, S. J., Malek-Ahmadi, M., Barclay, K., Fernandez, M. R. y Chartrand, M. S. (2012). Emotional intelligence (EI) as a predictor of depression status in older adults. Archives of Gerontology & Geriatrics, 55, 570-573.
  • Mayer, J. D. y Salovey, P. (1997). What is Emotional Intelligence? En P. Salovey y D. Sluyter (Eds), Emotional Development and Emotional Intelligence: Implications for Educators (pp. 3-31). New York: Basic Books. Navarro-Bravo, B., Latorre, J. M., Jiménez, A., Cabello, R. y Fernández-Berrocal, P. (2019). Ability emotional intelligence in young people and older adults

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